Todo comienza con una silenciosa y tranquila mañana en la ciudad de Tokio en la región de Juuban. Eran las 6 de la mañana, a penas parecía estar amaneciendo
en la ciudad, no había ni un alma, en algunos hogares podían verse algunas luces prendidas y personas que se estaban levantando de la cama y preparándose
para un día duro de trabajo. El cielo a penas parecía aclararse, era muy temprano y hacía un poco de frío fuera de la ciudad.
A tan sólo unos metros de las afueras de la ciudad de Tokio se localizaba una sombra, que parecía ser de un joven que se dirigía a Tokio. En efectivo fue así.
Este joven vestía con un abrigo color azul noche, unos grandes pantalones color amarillos, tenía unas botas azules con decoraciones en dorado y rojo,
llevaba un enorme bolso verde musgo cruzado alrededor de su pecho donde parecía cargar una bolsa de dormir, una sombrilla roja y un extraño báculo
color rojo atados con sogas a la bolsa de dormir. Otro detalle era el turbante que llevaba puesto en la cabeza.
_ Supongo que esta será la ciudad de Tokio que Kami-sama me dijo _ se dijo así mismo en voz baja el muchacho mirando atentamente a los alrededores de
la ciudad que acababa de llegar.
El muchacho se fue acercando cada vez más hacia la zona urbana hasta que fue mirando hacia alrededores, no había un alma. Entre tantos intentos por
observar encontró a un policía parado en la esquina de una calle.
_ ¡Ah qué bien! ¡allá hay un policía! _ dijo este y fue corriendo hacia el policía.
El policía parecía estar muy calmado al no ver a nadie cerca de él hasta que se sorprendió al ver la figura del joven corriendo hacia donde él estaba, podría
decirse que por un principio se asustó un poco.
_ Hola buenos días _ le dijo el policía al joven.
_ Hola sí... buenos días ¡dígame! _
_ ¿Sï? _ le preguntó el policía que pareció estar sorprendido por la apariencia del muchacho.
_ ¿Es esta la ciudad de Tokio? estoy en la región de Juuban ¿no es verdad? _ le preguntó algo acelerado el joven con un tono de preocupación.
_ Sí, esta es muchacho _ le dijo el policía aún algo sorprendido.
_ ¡¿En serio?! _ preguntó sonriendo _ ¡¡qué bien!! ¡por fin he llegado! _
El muchacho parecía estar muy feliz riendo mirando hacia el cielo por el éxito que logró.
_ Veo que es un turista recién llegado, ¡sea muy bienvenido señor! _ le dijo el policía aún sin salir de su asombro.
El joven miró hacia el policía y le mostró una alegre sonrisa aniñada.
_ Y se puede saber ¿a qué se debe su bienvenida señor? _ le preguntó el policía.
_ Vine a participar al Torneo de las Artes Marciales _ le respondió el joven.
_ ¿¡El Torneo de las Artes Marciales!? _ preguntó el policía exaltado.
_ ¡Sí! Veo que lo conoce ¿no es verdad? Evidentemente estoy en el lugar indicado ¡qué bueno! _ dijo el joven con mucho optimismo y alegría.
_ Pero señor... el Torneo de las Artes Marciales que usted menciona será dentro de tres meses _ le dijo el policía extrañado.
_ ¡¡¿¿Dentro de tres meses??!! _ gritó el joven muy exaltado y sorprendido, luego se calmó y puso una de sus mano detrás de su cabeza _ ¡ese torpe de
Kami-sama me echó muy temprano del Templo! ¿¡quién lo entiende!? Primero me quita mi cola y ahora esto. _
_ Perdone señor... ¿dijo usted Kami-sama? _ preguntó el policía muy sorprendido pero sin poder creerlo.
_ ¡Sí! ¡él fue quien me entrenó! _ le dijo el joven muy alegre con una gran sonrisa.
_ Ah ya sé... es una broma ¿verdad? _
_ ¡Claro que no! ¡no es una broma! _ le dijo el muchacho extrañado por la respuesta del policía.
El policía lo miraba con asombro sin saber qué decir, fue un momento de silencio.
_ Bueno... creo que tendré que buscar un lugar donde vivir hasta que pasen los tres meses _ se dijo a sí mismo el joven y volteó hacia donde estaba el policía
_ ¡muchas gracias por su ayuda! _
_ N-no hay de qué... _ dijo este sin terminar y vio cómo el joven corría por la ciudad a una velocidad indescriptible.
El policía se quedó en shock por lo que acababa de presenciar.
Luego de casi dos horas de ese suceso, la ciudad de Tokio permanecía más iluminada, ya había más personas en las calles, pero esto empezara en un hogar
ubicado en el centro de la ciudad de Tokio cuando parecía que iba a ocurrir un desastre.
_ ¡¡¡AAAAAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHHHH!!! _ gritó una voz femenina algo chillona y muy infantil _ ¡¡VOY A LLEGAR TARDE DE
NUEVO!! _
Inmediatamente de esta casa sale corriendo una chica adolescente, de cabello rubio largo peinado con dos odangos y su largo cabello que llega hasta la
altura de sus rodillas. Vestía un uniforme escolar de traje de marinero color azul acompañado de un moño color rosado y en el centro de él llevaba un
broche color dorado que poseía el dibujo de una luna creciente y un círculo. También llevaba un grande portafolio en su mano derecha e iba a toda velocidad.
_ ¡Santo cielo! ¡si sigo llegando tarde no podré pasar nunca al siguiente año escolar! _ se dijo muy agitada mientras corría y cada vez se desesperaba más _ y
mi mamá me castigará ¡¡AAAAYYYY NO QUIERO!! _
La chica siguió corriendo hasta ver más adelante una chica que llevaba su mismo uniforme, parecía que la joven la había reconocido.
_ ¡Naru! _ gritó la joven.
La muchacha de nombre Naru se dio vuelta al instante, llevaba el mismo uniforme que su compañera a diferencia que ella no llevaba un broche como su
amiga. Tenía el pelo corto risado, color marrón pelirrojo y llevaba puesto un moño color verde oscuro detrás de su cabeza.
_ ¡Usagi! _ dijo Naru y se detuvo un poco la corrida para que su amiga la alcanzara.
Usagi se adelantó y se puso a la misma altura que su amiga.
_ ¿Vos también llegando tarde Naru? ¿qué fue lo que pasó? No sos de llegar nunca tarde a la escuela. _ le preguntó Usagi extrañada.
_ ¡No me lo vas a creer Usagi! ¡todo por culpa de ese tonto de Umino! _ le dijo Naru muy enojada mientras ambas amigas corrían hacia su escuela.
_ ¿Umino? ¿qué hizo? _ preguntó Usagi.
_ Me llamó a la mañana para preguntarme sobre el cálculo 5 que nos dejaron ayer en la tarea de matemáticas sin tener en cuenta que yo estaba a punto de
salir para la escuela _ le dijo Naru muy enojada.
_ ¿Umino preguntando sobre matemáticas? ¡Pero si él siempre saca buenas notas! _ le dijo Usagi extrañada.
_ ¡Sí! ¡por eso te dije que no me lo ibas a creer! _
_ Jajajajajaja _ rió Usagi poniéndose su mano izquierda detrás de su cabeza.
_ Y como a Umino siempre lo llevan en auto no tiene ningún problema en llegar temprano a la escuela ¡es un egoísta! _ dijo Naru muy enojada.
_ ¡No te enojes tanto Naru! De verdad que con llegar tarde a la escuela una sola vez no es tan grave ¡mírame a mí! _ digo Usagi sin saber cómo levantarle el
ánimo a su amiga.
_ Yo sabía que un día podría pasarme una cosa así ¡por eso tomaremos un atajo! _ le dijo Naru.
_ ¿Conocés un atajo que nos dejará en la escuela a tiempo? ¡¿por qué nunca me lo dijiste?! _ preguntó Usagi sorprendida y decepcionada al mismo tiempo.
_ Nunca me lo preguntaste _ le dijo Naru con mucha calma.
Usagi casi se tropieza por la respuesta y siguió corriendo.
_ Pero a esta altura llegaremos justo con tomarlo _ le dijo Naru.
_ ¡No habrá problema! ¡tomémoslo! _ le dijo Usagi con mucho optimismo.
Las dos jovencitas fueron corriendo a toda velocidad.
_ Bien Usagi ¿ves la esquina de allá? _ le preguntó Naru y continuó _ ¡deberás doblar a la derecha! _
_ ¡De acuerdo! _ dijo Usagi y se adelantó a su amiga y fue corriendo muy rápidamente hacia dicha esquina.
_ ¡Esperá Usagi! _ gritó Naru.
Pero Usagi se había adelantado muchísimo y en el mismo momento que ella estaba a punto de doblar hacia la derecha apareció una silueta, con la cual Usagi
chocó violentamente y cayó hacia atrás y luego al suelo.
_ ¡¡AHHHH!! _ gritó esta en el momento que chocó y cayó al suelo.
_ ¡Usagi! ¿¡estás bien!? _ gritó Naru en ayuda de su amiga.
_ ¡L-lo lamento mucho! ¿estás bien? _ dijo una voz, la voz de la silueta con la que Usagi había chocado.
Naru sostenía a Usagi que parecía estar muy adolorida.
_ Yo... yo... _ dijo Usagi y reventó hasta llorar _ ¡¡ME DOLIÓ MUCHOOOOO!! BUUUAAAAAAAA _
_ ¡Usagi! ¡no te preocupes! ¡vas a estar bien! _ le dijo Naru muy preocupada ayudando a su golpeada amiga.
Usagi al no responder y seguía llorando Naru miró con mucho odio hacia aquella silueta que no era otro que el extraño joven del turbante que acababa de
llegar a Tokio.
_ ¡Hey vos! _ dijo Naru gritándole al joven _ ¡¿cómo te atrevés a hacerle daño a mi mejor amiga?! _
_ Y-yo lo siento mucho _ dijo el joven algo tembloroso y con miedo hacia Naru.
_ ¡Eso no basta para restar el acto que has hecho! _
_ Por favor... no te enojes... _ dijo el joven sin saber qué decirle a Naru hasta que observó que Usagi estaba dejando de llorar y a penas se estaba limpiando
las lágrimas con sus manos.
El muchacho se quedó tieso mirando hacia Usagi.
_ ¡Hey! ¿me estás escuchando? _ le gritó Naru.
En ese instante el joven se alejó de Naru y fue directo hacia en frente de Usagi.
_ ¡Hey! ¡mirame a la cara cuando te estoy hablando! _ gritó Naru muy enojada porque el joven la ignoró.
Naru con deseos de un acto violento hacia el joven intentó agarrarlo de sus cabellos pero lo único que logró fue quitarle el turbante que tenía en su cabeza..
Naru con todo éxito le había quitado el turbante al joven. Lo más llamativo para Naru fue ver los cabellos del muchacho, eran muy extraños y parecían estar
alborotados hacia alrededor de sus hombros.
_ ¿Pero qué diablos es eso? _ preguntó Naru sorprendida al ver la cabellera del muchacho.
Aún así el joven no pareció importarle que Naru le quitara su turbante por lo que siguió hablando con Usagi.
_ Hey ¡en serio lo lamento mucho! ¿te dolió mucho? _ le preguntó el muchacho y sujetó la cabeza de Usagi, ella hacía fuerza para no verlo, pero fue inútil.
Usagi dejó de llorar y levantó su cabeza y observó con detenimiento al muchacho, tanto a Naru como a ella le llamó mucho la atención su cabello.
El joven observó una marca rosada en la frente de Usagi demostrando la herida que provocó el accidente.
_ ¡Ay no puede ser! _ dijo el joven sorprendido por lo que había provocado _ ¿te duele mucho? _
Usagi se quedó sin habla hasta que después de unos segundos reaccionó.
_ N-no... no me duele _ le dijo demostrándole fuerza.
El muchacho se quedó mirando a Usagi en silencio y luego sonrió.
_ ¡Qué bueno! ¡ya me estaba preocupando! _ dijo este con una gran sonrisa.
Naru miraba la escena no muy contenta, estaba muy preocupada por su amiga.
_ La próxima vez seré más atento y tendré más cuidado _ dijo el muchacho _ Me siento muy decepcionado porque tendría que haber sentido tu presencia
en el momento y no fue así. _
Usagi lo observó en silencio con confusión por lo que había dicho pero tenía algo de deseos de decirle que en realidad ella había sido la culpable por no ser
atenta.
_ Te ayudaré a levantarte del suelo para compensar mi mal acto _ le dijo el muchacho.
Usagi esperaba que le extendiera una mano para ayudarla a levantarse, pero no fue así. El muchacho extendió sus dos manos y agarró a Usagi de sus hombros
y la levantó con mucha facilidad. Usagi podría asegurar que por un momento tenía los pies fuera de la tierra. Tanto Usagi como Naru quedaron en
shock por la escena.
El muchacho bajó a Usagi y esta apoyó los pies sobre la tierra con una cara de sorpresa que la dejó a ella y a su amiga sin habla.
_ Bueno... me tengo que ir _ dijo el joven _ espero que no te haya lastimado gravemente, lo lamento muchísimo en serio _
Naru y Usagi se quedaron anonadadas mirando al muchacho mientras se despedía.
_ ¡Adiós! ¡nos vemos! _ dijo este y corrió a toda velocidad por las calles lo cual dejó aún más shockeadas a Naru y a Usagi.
_ ¿V-viste eso Usagi? _ dijo Naru.
_ ¡Es muy rápido! _ dijo muy sorprendida Usagi _ ¿¡quién era ese hombre!? _
_ No lo sé... preferiría que nunca más nos lo crucemos _ dijo Naru muy asustada.
Usagi se quedó muda mirando hacia la dirección donde había marchado el joven, a pesar que ya hacía bastante que se lo había perdido de vista debido a su
increíble velocidad.
Naru y Usagi se quedaron en silencio mirando hacia dicha dirección hasta que se escuchó una campana muy conocida.
_ ¡¡¡AAAAAHHHHHHHHH!!! ¡¡la escuela!! _ gritaron ambas exaltadas.
En el momento que las jóvenes llegaron a la escuela se escucha un grito de una mujer mayor.
_ ¡¡SEÑORITA TSUKINO!! ¡¡SEÑORITA OSAKA!! ¡¡LLEGAN TARDE!! _ gritó esa misma voz.
Naru y Usagi fueron enviadas al pasillo de la escuela ambas cargando baldes de agua.
_ Naru quiero disculparme... por mi culpa estamos acá afuera _ le dijo Usagi muy preocupada.
_ ¡No Usagi! ¡no digas eso! ¡todo es culpa de ese hombre extraño que nos cruzamos en la calle! _ dijo Naru muy indignada _ ¡de no ser por él seguramente
hubiésemos llegado justo! Y la profesora Haruno no nos hubiese mandado al pasillo. _
_ Verdad que era un joven muy raro ¿no? _ dijo Usagi más calmada mirando hacia el techo pensando en el suceso de la mañana.
_ ¡Y que lo digas! ¡¡qué malos modales los de él de golpearte y no disculparse como se debe!! _ dijo Naru muy molesta.
_ ¡Pero Naru! ¡él se disculpó conmigo después! No tenés que enojarte tanto. _
Naru miró hacia la cara de su compañera y pareció sorprenderse.
_ ¿Qué pasa Naru? _
_ T-tu frente... está rosada _ le dijo Naru y fue a tocarle la frente a su amiga.
Usagi mostró un gesto de dolor.
_ ¡Te duele! ¡ese sin vergüenza! ¡cómo se atrevió a lastimarte de esa manera! _
_ No puedo creer que me haya provocado esa herida sólo con haber chocado con él _ dijo Usagi sosteniéndose la frente con suavidad para no lastimarse.
_ ¿Qué querés decir con eso? ¿Acaso ese tipo no te golpeó? _ preguntó Naru desconcertada.
_ ¡Claro que no Naru! Yo choqué con el cuerpo de él y el golpe fue tan duro que no sólo me lastimé sino que caí al suelo. Sentí como si me hubiese chocado
contra una piedra. _ dijo Usagi aún sosteniéndose la frente.
_ ¿De verdad Usagi? _
_ ¡Sí Naru! ¿por qué creías que él me golpeó? _
_ Es que en el momento del accidente juré haber visto que aquel muchacho no se movió ni un solo centímetro de su lugar _
_ ¿¡Qué!? _
_ Sí, en el momento que caíste vi que el muchacho ni siquiera se había movido de su lugar ni tampoco pareció haberle afectado el choque, estoy segura que
debe ser muy resistente a los golpes _ dijo Naru pensativa _ y además corría muy rápido, parece que también era muy ágil y rápido además de fuerte _
_ ¡¡Es cierto!! ¡además él me levantó del suelo cargando todo mi cuerpo! ¡y lo hizo con mucha facilidad! _ dijo Usagi recordando el momento que el joven la
levantó del suelo.
_ Es verdad... tuvimos suerte... ese hombre pudo habernos matado si se lo proponía _ dijo Naru temblorosa.
Usagi miró hacia el suelo muy seriamente en silencio y volvió a recordar el momento que el joven la agarró de sus hombros y la levantó del suelo hasta
ponerla de pie y cuando se despidió con su gran sonrisa.
_ ¿Quién será? _ se preguntó a sí misma entre sus pensamientos.
La hora del primer recreo había llegado.
_ ¿¡Qué!? _ dijo una voz.
Dicha voz provenía de una joven que llevaba el mismo uniforme que Usagi y Naru y al igual que Naru no llevaba ningún broche. Tenía el cabello azul y muy
corto. Venía acompañada de una chica de cabello marrón ondulado atado con una cola de caballo y llevaba un uniforme diferente a sus compañeras, este era
otro traje de marinero de color marrón crema y en vez de llevar un enorme moño rosado tenía una tira de cordones similar a la de un corset.
_ Sí Ami _ le dijo Usagi a la muchacha del cabello azul _ ese golpe fue por un choque con un extraño joven que Naru y yo nos cruzamos _
_ ¿Un joven extraño? _ preguntó la otra chica que acompañaba a Ami.
_ ¡Sí! _ respondió Naru. _ él era muy raro, cuando chocó con Usagi no pareció afectarle el golpe pero para nada y cuando se fue, se fue corriendo muy
rápido, Usagi y yo lo perdimos de vista en un instante _
_ ¿En verdad? _ preguntaron Ami y su compañera al mismo tiempo.
_ Además el muy atrevido levantó a Usagi del suelo con sólo agarrarla de sus hombros _ dijo Naru muy indignada.
_ ¡Sí! ¡es verdad eso! ¡además lo hizo con mucha facilidad! Y hasta puedo jurar que por un momento tenía los pies fuera de la tierra _ dijo Usagi.
_ ¿Querés decir que ese muchacho era muy fuerte? _ preguntó sorprendida la compañera que llevaba el otro uniforme.
_ Sí, Makoto, muy fuerte, quizás aún más que vos _ le dijo Usagi.
Makoto pareció quedarse muda por un instante.
Ami se acercó a Usagi para mirar su herida.
_ Es un golpe, no es grave aunque para ser un simple choque parece bastante anormal. Aquel muchacho debe tener huesos de acero _ dijo Ami mirando
atentamente la frente de su compañera. _ en unas horas sanará _
_ ¡Ah! ¡qué bueno! _ dijo Usagi más calmada.
_ Y decime Naru ¿cómo era él? _ preguntó Ami.
_ Él era más o menos alto, llevaba puesto una ropa algo rara, no parecía ser de acá, pero lo más extraño era su cabello era de esta forma _ dijo Naru mostrando
con sus manos la forma del cabello del joven del cual hablaban.
_ ¿En verdad era así? _ preguntó Makoto algo extrañada.
Naru afirmó con la cabeza.
El timbre había sonado, iban a empezar nuevamente las clases.
_ Usagi, iré para el aula, te espero ahí _ le dijo Naru.
_ ¡Está bien! _ le dijo Usagi.
Usagi vio cómo su amiga se retiraba.
_ ¿Usagi? _ le preguntó Ami hasta que esta la vio _ hoy tenemos una reunión en el templo Hikawa ¡por favor no faltes! _
_ Ah... está bien _ le dijo Usagi y se retiró para el aula.
A la hora del mediodía, más lejos de la escuela, el muchacho de los cabellos alborotados que se había cruzado con Naru y Usagi parecía estar algo débil ya
que su estómago estaba haciendo mucho ruido.
_ Me estoy muriendo de hambre... _ dijo agarrándose su estómago _ y si me pongo a recordar... cuando fui a la casa de Bulma no me dejaban hacer nada a
menos que tuviera dinero por estar en una ciudad. _
El muchacho quedó mirando hacia el cielo.
_ Creo que tendré que volver a los bosques y buscar algo para comer allá _
Pero su estómago no dejó moverse muy rápidamente.
_ ¡Maldición! Si tan sólo tuviera dinero para poder comer... _
Y en eso el muchacho se sentó en la vereda de la calle pensando qué hacer.
Fue cuando pareció escuchar el sonido proveniente de un alta voz.
_ ¡Señoras y señores! ¡quien se atreva a vencer al Campeón de Juuban ganará $1000! ¡así es ganará mucho dinero! _ dijo esta misma voz.
Fue cuando el muchacho se interesó por llegar hasta donde provenía esa voz.
Había un tumulto de personas alrededor formando una ronda, y en el medio un pequeño hombre que llevaba un altavoz en su mano y acompañado de un
enorme peleador que tenía unos anteojos de sol, unos pantalones cortos color verdes y unos enormes zapatos negros, medía más de dos metros y poseía
una contextura física bastante temible.
_ ¡Qué bien! ¡justo lo que estoy buscando! _ dijo el muchacho de los cabellos alborotados.
Corrió hacia el tumulto de personas.
_ ¿Alguien se atreve? _ gritó el hombrecito del altavoz.
_ ¡Yo! ¡yo por favor! _ respondió el joven.
_ ¡Adelante muchacho! _ le dijo el hombrecito del altavoz con toda confianza.
El muchacho joven de cabellos alborotados se acercó al centro de la ronda y se puso frente a su oponente. En eso el hombrecito del altavoz se le acerca.
_ Es mejor que te quites tus cosas, supongo que llevás una carga muy pesada en tu espalda, así podrás pelear mejor _ le dijo el hombrecito al joven por la
sombrilla y la bolsa de dormir que llevaba colgadas de su espalda.
_ Ah no se preocupe no hará falta _ le dijo el muchacho.
Tanto el hombrecito como el peleador se quedaron anonadados por la respuesta del joven, quien se quedó mirando fijamente con una fuerte mirada y
sonrisa de seguridad y confianza a su oponente.
Entre el tumulto de personas se desarrollaron los siguientes comentarios:
_ Pobre muchacho, el campeón lo hará pedazos _ dijo un hombre.
_ ¡Hey muchacho! ¡no vayas a terminar en el hospital! _ dijo otro en tono burlante.
El joven pareció ignorarlos de forma que no quitó su sonrisa de su cara, y se puso en guardia, al igual que su oponente.
El campeón de Juuban fue corriendo hacia el joven con la intención de atacarlo y fue cuando el joven golpeó a toda velocidad en el estómago del campeón,
knockeándolo y dejándolo inconsciente. El hombrecito y todos los espectadores quedaron impresionados por el espectáculo que acabaron de presenciar.
_ Lo-lo derrotó de un solo golpe _ dijo otro de los hombres que miraron la pelea.
_ Ese muchacho seguro que peleará en el Torneo de las Artes Marciales _ dijo otro hombre.
_ No me gustaría estar en el lugar de los demás peleadores _ dijo otro con miedo.
El joven se dio vuelta y se dirigió hacia el hombrecito.
_ ¡Óigame! ¿podría darme el dinero? Es que lo necesito _ le dijo el joven muy amablemente.
_ S-sí... acá tenés muchacho _ le dijo el hombrecito y le entregó loa $1000.
El muchacho ante el poco esfuerzo que hizo se quedó feliz contemplando el dinero que había ganado.
_ ¡¡Váyanse de acá!! ¡el show se terminó! ¡no tienen nada que hacer acá! _ dijo el hombrecito echando a todos los que habían visto la pelea así deshaciéndose
la ronda.
El muchacho que había ganado la pelea quedó algo mudo al ver que de la nada todas las personas se estaban yendo hasta que escuchó unos aplausos.
Decidió ver de dónde provenían, eran del policía que se había encontrado a la hora del amanecer.
_ ¡Ah es usted señor policía! _ le dijo el joven.
_ ¡Qué coincidencia volver a encontrarnos! _ le dijo el policía.
_ ¿Qué está haciendo acá? ¿acaso no está trabajando? _
_ Había terminado mi horario y pasé por acá y te vi meterte en aquella ronda y decidí ver la batalla. Evidentemente sos un gran peleador, estoy seguro que le
irá muy bien en el Torneo de las Artes Marciales _ le dijo el policía.
_ ¡Por favor! ¡por supuesto que hay hombres muy fuertes! _ dijo avergonzado poniéndose una mano detrás de su cabeza.
_ Parece que estabas precisando dinero y por eso peleaste _
_ Sí... es que no tenía nada de dinero, y me estoy muriendo de hambre _ dijo agarrándose su estómago y continuó _ así que necesito ir a comprar comida _
_ ¿Decís que no tenías dinero ya cuando nos hablamos la primera vez? ¿nada de nada? _ le preguntó el policía asombrado.
_ Nada de nada señor _ respondió _ siempre he vivido sólo en los campos y nunca aprendí a usar el dinero _
_ Ah eso lo explica todo, muchacho, yo con gusto te acompañaré a comprar comida y a que aprendas a usar el dinero _
_ ¿De verdad? ¡es usted muy amable señor policía! _
En unas horas dentro de un mercado paseaban el joven y el policía agarrando comida.
_ O sea que con todo este dinero podré comprar una gran cantidad de comida ¡qué bien! _ dijo el joven muy feliz.
_ Muchacho, no hay que usarlo todo en el mismo momento _
_ ¿Por qué no? _
_ Porque si no hacés durar tu dinero por un tiempo tendrás que buscar más de nuevo, tenés que gastar lo menos posible _
_ Ay, tiene razón _
_ Necesitás comida que no necesite frío de la heladera ni tampoco cocción porque si no me equivoco, tampoco tenés hogar _ le dijo el policía.
_ No, en el momento que nos encontramos acababa de llegar a Tokio, y dígame... ¿es muy difícil conseguir un hogar? _
_ Y hablando de la Capital esta zona es muy cara y los hogares también, el dinero que ganaste no te durará nada _
_ No creo que sea mucho problema, podré dormir a la intemperie, mientras tenga comida no habrá problema _
_ Después de todo tenés un equipo de campamento con vos _
_ Ah ¡sí! Por eso mismo _ le dijo el joven sonriendo.
Mientras seguían agarrando comida se desarrolló la siguiente conversación.
_ Pero ese dinero que ganaste no será suficiente para los tres meses que tendrás que esperar para el Torneo _
_ ¿¡Qué!? ¡¿No está hablando en serio o sí?! _
_ Estoy hablando muy en serio muchacho _
_ ¡Diablos! ¿qué es lo que voy a hacer? _ dijo el muchacho bastante inquieto.
_ Es importante que consigas un empleo _
_ ¿Un empleo? ¿y qué es eso? _
_ Un trabajo... un oficio. Las personas buscan personas con ciertas capacidades que hagan un trabajo a cambio de recompensarles con dinero _
_ Ahh _
_ ¿Y vos has ido a la escuela? _
_ ¡Cuánto lo lamento! _ dijo el muchacho poniéndose una mano detrás de su cabeza _ no he tenido la oportunidad mientras fui criado en el campo con mi
abuelo _
_ Me lo temía _ dijo el policía bajando la cabeza resignado.
El muchacho se quedó mirando al policía sin saber qué decir.
_ ¡No se preocupe! _ dijo con mucho optimismo _ ¡conseguiré un empleo aunque no haya ido a una escuela! Me costará un poco de trabajo, pero haré todo
lo posible por conseguirlo. Acá hay comida para tres días ¿no es así? Quiere decir que hasta tres días no tendré que volver a utilizar el dinero. Y tengo que
conseguir el empleo antes que se me acabe el dinero _
El policía afirmó con la cabeza algo sorprendido por la respuesta del muchacho.
_ Usted ya me ha ayudado mucho y se lo agradezco. ¡Ahora me toca a mí! ¡adiós y muchas gracias! _ dijo y se retiró rápidamente con mucha comida en
paquetes y latas.
El policía se quedó mirando sorprendido cómo el muchacho se retiraba rápidamente.
El atardecer había llegado y Usagi ya se estaba retirando de la escuela junto con sus compañeras Makoto y Ami para el Templo Hikawa.
_ Rei nos pidió que llegáramos lo más temprano posible, por eso suspendí mis clases de inglés _ dijo Ami.
_ Y yo tuve que suspender las de Karate _ dijo Makoto.
_ Yo no tengo nada por suerte pero Ami ¿en verdad es muy importante esa reunión en lo de Rei? _ preguntó Usagi.
_ Me gustaría discutirlo con ustedes, pero lo desarrollaremos cuando lleguemos a la casa de Rei _ dijo Ami.
Makoto y Usagi se miraron a las caras con preocupación.
Llegaron al Templo Hikawa ahí las recibió una chica que vestía con un traje de sacerdotisa oriental con una pieza color blanco arriba parecida a una bata de
baño acompañada de una pollera larga de extraños cortes color rojo. Era de piel blanca y de cabello largo y negro hasta la altura de los muslos.
_ ¡Ah qué bien llegaron temprano! _ dijo ella.
_ Buenas tardes Rei, les pedí a Makoto y a Usagi que cuando saliéramos de la escuela fuéramos directo para acá.
_ ¡Oh cuánto me alegra! Lo único es que Minako aún no llega. _ dijo Rei muy molesta cruzada de brazos.
_ Y no sabemos dónde puede estar _ dijo un gato blanco que había aparecido en la mesa de la nada.
Este gato era blanco como la nieve, tenía los ojos azules, pero lo más llamativo era que tenía una luna creciente en su frente. Y venía acompañado de una
gata negra de ojos anaranjados con la misma luna creciente en la frente.
_ ¿No venía con vos Artemis? _ preguntó Makoto al gato blanco.
_ No, ella se fue a la escuela sola, no pude seguirla a tiempo _ dijo el gato blanco Artemis.
_ Pero me sorprende que Usagi esté acá a tiempo _ dijo la gata negra con una sonrisa acercándose a Usagi que no parecía tener una cara muy feliz.
_ ¡Ya no me molestes Luna! _ le gritó Usagi a la gata negra Luna.
De la nada se escuchó un ruido.
_ ¡Hola! ¡hola! ¡lamento mucho la tardanza! _ dijo una voz que al aproximarse esta una chica de la misma edad que Usagi y las demás.
Ella vestía con un uniforme de marinero muy similar al de Usagi y al de Ami, de color azul noche y en lugar de llevar un moño en frente llevaba una especie
de corbata roja acompañado de un pequeño bolsillo en el extremo superior izquierdo del frente del uniforme. Tenía el cabello rubio, largo casi llegando a las
rodillas y llevaba atado un moño color rojo detrás en su cabeza.
_ ¡Llegás tarde Minako! _ dijo Rei muy molesta.
_ ¡Lo lamento mucho! No me dejaron salir antes _ dijo Minako lamentándose con una tonta sonrisa.
_ Chicas saben ¿por qué las he reunido acá? _ preguntó Rei.
_ Eso es lo que Usagi y yo nos estuvimos preguntando _ dijo Makoto al recordar el momento que marchó con Usagi y Ami para la casa de Rei.
_ Es evidente que estamos en una situación crítica _ dijo Ami _ el Dark Kingdom está buscando desesperadamente el Cristal de Plata. Recordemos que
tuvimos que entregarle a Zoisite el único Cristal Arcoiris que poseíamos. _
_ Ese justiciero de nombre Tuxido Mask lleva dos de los Cristales Arcoiris y el Dark Kingdom lleva cinco _ dijo Makoto.
_ Mientras esto siga así no habrá ningún peligro, pero no sabemos qué podría pasar si se reúnen los siete Cristales Arcoiris _ dijo Minako.
_ No sabemos qué pretende Tuxido Mask si obtiene el Cristal de Plata _ dijo Ami.
_ ¡O si el Dark Kingdom lo consigue! _ dijo Minako. _ ¡seguro que nada bueno! _
_ ¡No! ¡yo estoy segura que Tuxido Mask está de nuestro lado! _ dijo Usagi rehusándose a las ideas de sus compañeras.
_ ¿Cómo podés estar tan segura Usagi? _ preguntó Rei.
_ Él no es capaz de hacernos daño _ dijo Usagi con desesperación.
Sus compañeras la miraron seriamente, en especial Rei que por un momento pareció comprender a Usagi.
Hubo un momento de silencio.
_ Hace ya varios días que llevamos esta discusión y no hemos llegado a nada _ dijo Ami.
_ Igualmente mi reunión acá no era por esto _ dijo Rei.
Todas miraron a Rei sorprendidas, hasta incluso los gatos Luna y Artemis.
_ Chicas ¿se dieron cuenta que en tres meses comenzará un Torneo de las Artes Marciales? Algo no muy común en Tokio _ dijo Rei.
_ ¡Es cierto! Yo pensaba que era un rumor de barrio _ dijo Makoto sorprendida.
_ Eso quiere decir que vendrán muchos peleadores fuertes a esta ciudad _ dijo Rei.
Usagi se quedó en silencio en un momento.
_ Como aquel muchacho _ pensó esta y volvió a recordar el momento que este la levantó del suelo y luego le sonrió.
_ Es probable que el Dark Kingdom intente robar la energía de estos luchadores y hacerlos sus sirvientes, si ellos forman parte de nuestra contra ¡estaremos
perdidas! _ replicó Ami.
Todos (menos Usagi que aún seguía pensando en el joven de la mañana) miraron sorprendidos a Ami por su astuta deducción.
_ ¡N-No puede ser posible! _ dijo Minako horrorizada.
_ ¡Tendremos que conseguir el Cristal de Plata y encontrar a la Princesa de la Luna lo antes posible! _ dijo Makoto con orgullo.
_ Pero... _ interrumpió Usagi.
_ ¿Mmm? _ preguntaron todas las demás volteando.
_ Podríamos unir a esos peleadores a nuestro equipo _ dijo Usagi.
_ ¿Y cómo pensás hacerlo? ¡Esto no es un juego! _ gritó Rei muy molesta.
_ ¡Tranquila Rei! _ dijo Minako _ esos luchadores no tienen el nivel para derrotarnos, ni tampoco al Dark Kingdom, no hay que preocuparse. _
_ ¡Te equivocas! _ dijo Usagi.
Todos miraron a Usagi con mucho asombro.
_ Hay personas que son más fuertes de lo que vos imaginarás Minako _ dijo Usagi con mucha seguridad.
Todas seguían mirando a Usagi con asombro hasta que Makoto se dio cuenta de lo que quiso decir Usagi.
_ ¿Es por el joven que te cruzaste esta mañana Usagi? _ preguntó ella.
_ ¿Qué joven? _ preguntó Rei curiosa.
_ Esta mañana Usagi pareció tener un accidente y se cruzó con un muchacho que demostró tener las verdaderas habilidades de un luchador profesional _
dijo Ami.
Ami, Makoto y especialmente Usagi contaron todos los detalles de lo sucedido en la mañana.
_ ¡Un momento! _ interrumpió Minako _ Usagi ¿ese muchacho te levantó del suelo agarrándote de los hombros con mucha facilidad? _
_ ¡En verdad es fuerte! _ dijo Rei _ si pudo levantar a Usagi... _
_ ¡¡¡¿¿¿QUÉ QUISISTE DECIR CON ESO REI???!!! _ gritó Usagi exaltada por el comentario de su compañera.
_ ¡Tranquilas! _ dijo Makoto con intento de detenerlas.
_ ¿Qué otra característica encontraste en él Usagi? _ preguntó Ami.
_ Además de no parecer afectarle el golpe que nos dimos, cuando él se despidió se fue corriendo a una velocidad que solamente he visto cuando los generales
del Dark Kingdom huyen _ dijo Usagi.
Todas miraron impresionadas hacia Usagi.
_ Ese hombre parece ser tan ágil, audaz, y rápido como los generales del Dark Kingdom _ dijo Minako.
_ Ami ¿creés que pueda llegar a tratarse de un nuevo general del Dark Kingdom? _ preguntó Rei.
_ No lo sé _ dijo Ami pensativa.
_ ¡Claro que no! _ gritó Usagi.
Todas miraron a Usagi.
_ Él no es un general del Dark Kingdom ¡él sólo es un futuro participante del Torneo de las Artes Marciales! _ dijo Usagi.
_ ¡Otra vez! _ replicó Rei muy molesta _ ¡¿cómo podés estar tan segura de eso?! _
_ Rei, Usagi, ya no peleén, no estamos llegando a nada en esta reunión, ya se está haciendo de noche y tendremos que volver a nuestras casas _ dijo Ami.
Todos permanecieron en silencio mirando que ya casi se estaba oscureciendo.
_ Yo tengo que retirarme _ dijo Makoto.
_ Nos iremos todas _ dijo Minako preparando sus cosas.
Ami y Usagi también prepararon sus cosas y se retiraron de la casa de Rei.
Las cuatro chicas se despidieron en una calle y marcharon por caminos distintos.
En ese momento, en lo que parecía ser un enorme parque en un árbol estaba sentado y descansando el muchacho del cual Usagi y sus amigas hablaban y
había ganado $1000 dólares en una batalla callejera.
_ ¡Santo Dios! Si tengo que quedarme acá durante tres meses voy a morir! _ se dijo así mismo mirando al cielo.
Permaneció así un tiempo en silencio mirando a la luna creciente en el cielo, hasta que pareció ver la silueta de una persona volando.
El muchacho se inquietó y debido a que tenía una desarrollada vista de halcón vio claramente que la persona que iba volando llevaba un uniforme color gris
con algunos ornamentos color verde, unas botas que llegan a la altura de las rodillas. Llevaba su anaranjado cabello ondulado atado con una cola de caballo.
_ ¿Quién es? _ dijo el joven.
Hasta que detrás de esta persona se vio otra silueta, esta vez era de un hombre esbelto vestido de negro con un sombrero de copa, traje negro y una capa
negra y roja. Lo que más lo caracterizaba era el extraño antifaz que llevaba cubierto en sus ojos.
_ Zoisite ¡dame los Cristales Arcoiris! _ le gritó el hombre del antifaz al otro hombre.
El hombre de nombre Zoisite pareció lanzarle por un instante una extraña fuerza que hizo que el hombre del antifaz se cubriera.
_ Siento un ki maligno en ese tipo _ dijo el joven con respecto a Zoisite. Y luego miró al otro _ y el ki de aquel está muy débil
será mejor que vaya a ver
¡nube voladora! _
En ese instante del cielo se acercó al joven una extraña nube dorada de la cual el joven se subió y salió volando a toda velocidad hacia la dirección de la
escena.
_ ¡Tuxido Mask! ¡no sos nada sin tus queridas Sailor Soldiers! _ dijo Zoisite al hombre del antifaz _ ¡más vale que me entregues los Cristales Arcoiris! ¡o
morirás! _
_ ¡No te los entregaré Zoisite! _ se rehusó Tuxido Mask que parecía débil sosteniendo un baston con su mano derecha y con la izquierda su hombro derecho
que parecía estar lastimado.
_ ¡Deténganse! _ gritó una voz, que era la del joven que venía a toda velocidad con su nube voladora.
_ ¿Quién es este? _ dijo Zoisite sorprendido.
Tuxido Mask miraba con asombro también luego de haber aterrizado en la azotea de un alto edificio.
_ No sé lo que traman, pero sé que nada bueno _ dijo el joven con enojo y seriedad dirigiéndose a Zoisite.
_ ¡No te entrometas! ¡pronto te mataré! _ dijo Zoisite.
_ ¡Eso lo veremos! _ dijo el joven con mucha confianza en sí mismo.
_ ¡Él tiene razón! ¡él es muy fuerte! ¡podría matarte! _ le advirtió Tuxido Mask al joven.
Aunque el joven lo ignoró y sólo se quedó mirando a Zoisite a los ojos, y tan penetrante fue la mirada que Zoisite empezó a sentir miedo.
_ M-me rindo _ dijo este.
Tuxido Mask se sorprende mientras que el joven no sale de su expresión.
_ Te entregaré los Cristales Arcoiris _ dijo Zoisite.
_ Siento otro ki maligno _ dijo el joven entre sus pensamientos.
Fue cuando miró hacia donde estaba Tuxido Mask y apareció una extraña energía negra.
_ ¡Cuidado! _ gritó el joven y voló con la nube voladora a toda velocidad y golpeó a la persona que intentaba atacar a Tuxido Mask por la espalda.
_ ¿¡Cómo pudo verlo!? _ gritó Zoisite.
Quien había intentado atacar a Tuxido Mask llevaba un uniforme parecido al de Zoisite, con ornamentos celestes, llevaba una capa blanca abrochada de
unas piedras azules. Tenía el cabello largo hasta los hombros y de color blanco y una fría mirada.
_ ¿Estás bien? _ le preguntó el joven a Tuxido Mask.
Tuxido Mask asintió con la cabeza a penas muy débil aún sosteniéndose el brazo.
_ Kunzite, todo marchaba a la perfección hasta que apareció este entrometido _ dijo Zoisite al otro hombre que parecía tener de nombre Kunzite.
Kunzite y el joven se miraron a los ojos.
_ Este tipo parece ser mucho más fuerte que su compañero, se puede leer por su ki _ dijo el muchacho con respecto a Kunzite.
Kunzite entrecerró los ojos muy tenso. Agarró a Zoisite y de la nada desaparecieron.
El joven se inquietó.
_ ¡Ya no están! _ dijo sorprendido y pensó _ ya no puedo sentir su ki... definitivamente desaparecieron _
_ Mu-muchas gracias muchacho _ le dijo Tuxido Mask.
El joven miró hacia el joven enmascarado y sonrió.
_ Esos tipos parecen ser muy fuertes. ¿Ellos fueron los que hirieron el hombro? _ dijo el joven.
_ Esta herida me la provocaron ellos al caer en una de sus trampas, la tengo desde ya hace varios días _ dijo Tuxido Mask adolorido sosteniendo su
hombro.
El joven sacó de su bolso de dormir una extraña semilla.
_ Tomá _ le dijo este y se la mostró _ sanará tus heridas _
Tuxido Mask observó atentamente hacia la semilla.
_ N-no creo que una simple semilla sea capaz de curarme, creeme que llevo intentando tratarme esta herida y nada ha funcionado _ dijo este.
_ Comete la semilla _ le dijo el joven.
Tuxido Mask al ver que el joven insistía pero ante la desesperación de no poder curarse su herida con nada la tomo y la comió.
En tan solo unos segundos que Tuxido Mask había tragado la semilla, tuvo la sensación de poder moverse más rápido y que la herida que tanto lo había
atormentado había desaparecido.
_ ¡Ya no está! _ dijo este sorprendido al tocarse el hombro y luego se dirigió al joven _ ¿qué era esa semilla? _
_ Son las semillas del ermitaño provenientes del Templo Karin debajo de la Plataforma Celeste _ dijo el joven aclarando _ sirven para llenar el estómago y
para sanar y recuperar energías _
_ ¡Es un milagro! _ dijo Tuxido Mask asombrado _ evidentemente me doy cuenta que no sos un chico común y corriente. Supongo que sabés con qué
clases de enemigos estás intentando tratar _
_ A decir verdad no
porque recién hoy llegué a esta ciudad pero a penas llegué me di cuenta que habitan toda clase de seres malignos, me doy cuenta
porque puedo sentir sus presencias _ dijo el joven.
_ Sí no te equivocás ellos son los chicos malos _ le dijo Tuxido Mask.
_ ¿Qué era lo que querían? _ preguntó el joven.
_ Querían quitarme los dos Cristales Arcoiris que con tanto trabajo conseguí _ dijo y le mostró dos extraños y pequeños cristales muy llamativos, uno de
color anaranjado y otro de color verde.
_ ¿Acaso esas joyas son muy valiosas? ¿esos tipos buscan dinero? _ preguntó el joven.
_ No... estos Cristales Arcoiris son un tesoro legendario _
_ ¡¿Un tesoro Legendario?! _
_ Sí, existen siete en total, como los siete colores del arcoiris, una vez que consigues los siete, aparecerá el Cristal de Plata _
_ Esto se parece mucho a la historia de las Esferas del Dragón _ pensó el joven y luego dijo _ ¿y para qué sirve ese Cristal de Plata? _
_ A decir verdad, no tengo mucha idea de ello, sé que es una joya muy poderosa, posee una gran cantidad de energía, la suficiente para destruir un planeta
entero _
El joven pareció quedarse en shock.
_ Entonces ya me imagino para qué lo quieren... _ dijo este.
_ Yo simplemente lo busco porque mis sueños no me dejan tranquilo, todas las noches me piden que encuentre el Cristal de Plata. Estoy seguro que si
consigo ese Cristal de Plata podré recobrar todos estos recuerdos que parecen borrosos en mi mente _ le comentó Tuxido Mask.
_ En verdad ¿ese es tu objetivo? _ preguntó el joven algo desconfiado.
_ Por supuesto que debo evitar que el Dark Kingdom lo obtenga. _ completó Tuxido Mask.
_ ¿El Dark Kingdom? ¿te referís a esos dos tipos que aparecieron? _ preguntó el joven un poco exaltado.
_ Será un desastre si ellos obtienen el Cristal de Plata. Además debo estar siempre seguro porque hace poco Zoisite descubrió mi identidad
ellos saben
quién soy. _
_ Ahora entiendo todo _ pensó el joven y siguió _ es por eso que Kami-sama me echó el Templo Sagrado antes de tiempo, eso se debe la extraña visita de
Uranaibaba. Ella predijo que iba a suceder algo como esto. Además descubrieron su identidad a este hombre y precisa mi ayuda _ terminó sus pensamientos
y le dijo a Tuxido Mask _ no se preocupe, yo lo ayudaré a encontrar el Cristal de Plata _
_ No creo que sea lo más conveniente _ le dijo Tuxido Mask. _ además... es probable que te cruces con las Sailor Soldiers _
_ ¿Sailor Soldiers? ¿quiénes son? _
_ Son unas guerreras que habitan en esta zona _
_ ¿Y qué hay de ellas? _
_ Ellas también buscan el Cristal de Plata, la única diferencia es que ellas poseían un Cristal Arcoiris pero el Dark Kingdom se lo pudo quitar de las manos
con mucha facilidad _ le contestó Tuxido Mask.
_ Veo que esa joya parece ser muy codiciada _
_ Sí, las Sailor Soldiers pelean a favor de la justicia, ellas sólo quieren destruir al Dark Kingdom... _
_ Creo que eso sería lo más correcto _ pensó el joven.
_ ...no les deseo ningún mal, pero sé que preciso ese Cristal de Plata _
_ Entiendo
_ dijo el joven con una confiable mirada _ muchas gracias por toda esta información, ahora entiendo perfectamente por qué estoy acá ¡bueno
adiós Tuxido Mask! _
El joven se marchó a toda velocidad con su nube voladora sin dejar que Tuxido Mask se despidiera de él, además que empezó a sospechar por lo último que
había dicho.
_ ¿Quién era ese joven? ¿habré hecho bien al haberle dicho todo esto? Ni siquiera me dijo su nombre... hay algo que no está bien _ dijo Tuxido Mask
mientras miraba la silueta del joven marchando a toda velocidad por los cielos.
Mientras tanto, ignorando toda la situación anterior, Usagi acababa de llegar a su casa, usualmente no llegaba tan tarde a su casa por lo cual era muy común
que sus padres estuvieran preocupados.
_ ¡Ya llegué! _ gritó Usagi al abrir la puerta.
De la nada una mujer con un delantal de cocina de cabello azul ondulado y largo hasta la cintura se aproximó al pasillo de la casa donde vio a Usagi.
_ ¡Por fin Usagi! ¿dónde estuviste? _ le dijo la mujer.
_ Perdón mamá... estaba en una reunión en la casa de Rei, Ami nos arrastró a mí y a Makoto hasta allá _ le dijo Usagi poniendo la excusa.
_ Sabés que existe el teléfono para avisarme sobre estas cosas Usagi _ le dijo su madre.
_ Perdón mamá, la próxima vez te llamaré por teléfono _
_ Usagi nos tenías preocupados _ dijo otra voz.
Esta vez era de un hombre, vestía de entre casa con un conjunto marrón, era de cabello corto y marrón oscuro y llevaba unos gruesos anteojos.
_ Perdón papá, no lo volveré a hacer ¡lo prometo! _
_ Usagi por favor pasá al comedor, estábamos esperándote para comentar algo en familia _ dijo su madre.
Usagi se extrañó por un momento y decidió marchar inmediatamente para la mesa del comedor, ahí se encontraba mirando el televisor un chico vestido con
una remera verde y unos pantalones cortos celestes. Era de cabello corto marrón claro y algo despeinado.
_ ¡Por fin Usagi! ¡estábamos esperándote! ¿dónde estabas? ¡mamá y papá estuvieron torturándome para decirme eso que hay que comentar en familia! _ dijo
el muchacho.
_ Shingo ¿vos sabés algo? _ preguntó Usagi.
_ No, nada. Por eso te digo que te estábamos esperando _ le dijo Shingo molesto.
_ ¡Bueno ya! _ dijo la madre de los chicos para detener la pelea entre hermanos. _ siéntesen que ya tengo la cena preparada. _
Prepararon una cena suficiente para cuatro personas, también a un costado estaba tomando leche la gata Luna que estaba en la reunión del Templo Hikawa.
_ Bueno... la razón para reunirlos es porque su madre y yo hemos decidido tomar una decisión, pero queríamos comentarles antes _ dijo el padre de los
chicos.
Shingo y Usagi escucharon atentamente a su padre mientras comían.
_ Verán... su padre y yo estamos realmente preocupados porque el índice de criminalidad en la ciudad de Tokio está aumentando. _ dijo la madre.
_ Están sucediendo cosas muy extrañas estos días, no podemos estar en riesgo _ dijo el padre.
Luna pareció parar las orejas para escuchar más.
_ Hace un rato parecieron dar en las noticias de algo extraño ocurriendo cerca del centro de la ciudad, habían cuatro personas muy extrañas _ completó el
padre, quien se refirió al incidente de Tuxido Mask, Kunzite, Zoisite y el muchacho turista de Tokio.
_ ¿Cuatro personas extrañas? _ pensó Luna y miró hacia Usagi con confusión pensando que podría tratarse de los enemigos que habían hablado en el
Templo Hikawa.
_ ¡Pero papá! _ interrumpió Shingo _ ¡para eso están las Sailor Soldiers! ¡¡ellas siempre derrotan a los malos!! _
_ E-es cierto papá _ continuó Usagi algo temblorosa de hablar de ella misma pero para parar la charla _ no hay que preocuparse _
_ No podemos estar dependiendo de unas guerreras que no aparecen siempre. Que yo sepa, en la aparición de estas cuatro personas no estuvieron las Sailor
Soldiers, tampoco sabemos si son buenas del todo _ dijo el padre de los chicos.
A Usagi pareció shockearle el comentario, ya que ella misma es la líder del grupo de las Sailor Soldiers.
_ ¡¡No es cierto!! _ gritó Shingo derramando lágrimas _ ¡¡no es cierto!! ¡¡no es cierto!! ¡las Sailor Soldiers no son malas! _
Usagi quedó asombrada mirando a su hermano con quien siempre se peleaba por pequeñeces que defendía el nombre de ella y sus compañeras.
_ Tranquilo Shingo _ lo calmó su hermana sosteniéndolo de los hombros y se dirigió a su padre _ entiendo tu preocupación papá, pero en serio, no nos
pasará nada malo ¡estoy segura que las Sailor Soldiers podrán arreglar ese problema! _
Luna miró muy tensa la situación sin saber qué hacer a pesar que no podía hacer nada.
_ Bueno... puede que tengas razón Usagi... _ dijo el padre.
Usagi y Shingo sonrieron.
_ Pero sepan que estoy muy preocupado por el progreso de esta familia, por eso quiero que sepan cuál es la decisión que su madre y yo hemos tomado, para
mejorar la seguridad de esta familia y hogar _ dijo el padre.
_ Por supuesto papá _ dijo Usagi sonriendo _ ¿cuál es tu propuesta? _
El padre de los chicos miró a su mujer algo tenso sin saber cómo decirlo y le dijo a su esposa con la mirada que ella continuara.
_ Su padre y yo hemos decidido contratar un guardaespaldas que cuide de nosotros y de nuestro hogar y nos ayude en varias tareas hogareñas que son muy
difíciles para su padre y para mí _ completó la madre.
_ ¿¡Un guarda qué!? _ preguntó Usagi.
_ ¡De ninguna manera! ¡no quiero compartir más esta casa con nadie! ¡ya con Usagi es un infierno! _ dijo Shingo molesto.
_ ¡¡SHINGO!! _ gritó esta intentando golpear a su hermano.
_ ¡Mamá! ¡Papá! ¡yo puedo ayudar con las tareas hogareñas! _ dijo Shingo decidido a no invitar al guardaespaldas.
_ ¡Yo también puedo ayudar! _ dijo Usagi.
_ No, no podrán _ dijo la madre _ son tareas muy riesgosas donde tendrán que levantar cosas muy pesadas, tareas de hombres, y Shingo es muy pequeño,
además Usagi, tenés que concentrarte en tus tareas escolares _
Usagi pareció inquietarse en el momento que recordó su desastroso rendimiento en la secundaria.
_ Además, no creo que sean perfectos guardianes en la casa... _ dijo el padre.
Usagi y Shingo ya no sabían cómo convencer a sus padres.
_ ¿Y cómo es el guardaespaldas? _ preguntó Usagi.
_ Aún no lo hemos encontrado _ dijo su madre avergonzada.
Tanto Shingo como Usagi se sorprendieron por la respuesta de su madre.
_ Por eso les asigno la tarea a ustedes dos que si encuentran a una persona que sea altamente confiable, trabajador, responsable, honesto de buen corazón y
muy, muy fuerte y ágil tráiganlo a nuestro hogar y veremos si formará parte de nuestro guardaespaldas de nuestro hogar _ dijo el padre.
Usagi grabó esas cualidades en su cabeza y volvió a recordar el momento que el muchacho la levantó del suelo con mucha facilidad y hasta que dejó sus pies
en el aire.
_ Tal vez... _ pensó ella y luego se dirigió al padre _ ¿Mamá? ¿Papá? _
Ambos la miraron y hasta el propio Shingo.
_ Yo conozco una persona con esas cualidades, les aseguro que traeré al guardaespaldas que ustedes quieren a esta casa _ dijo Usagi con mucha alegría y
seguridad.
Shingo y Luna miraron a Usagi sorprendidos, sobre todo Luna.
_ ¡Es mentira! _ replicó Shingo.
_ Usagi ¿podremos confiar en vos? _ preguntó el padre.
_ ¡Por supuesto papá! _ dijo Usagi con mucha alegría.
Shingo miró con desconfianza a Usagi, y Luna también.
_ ¡Ay! _ gritó la madre _ ¡con este tema del guardaespaldas me olvidé de algo importante! ¿Usagi? _
_ ¿Qué pasa mamá? _
_ Hace unas horas llamó tu amiga Rei muy exaltada, tenía que hablar de algo muy importante _
_ ¿Rei? _
En lo más profundo de la tinieblas, un lugar muy lejano, muy oscuro, se encontraba una extraña y oscura guarida, allí se encontraba una mujer alta de cabellos
rojos como la sangre con un seductor y ajustado vestido color violeta, era de piel muy pálida y por su apariencia no era ningún ser humano. Se encontraba
sentada manejando una extraña bola de cristal negra sujetada a un extraño cetro.
De la nada frente a ella aparecieron los comandantes Kunzite y Zoisite.
_ Kunzite, Zoisite ¿ya encontraron los dos Cristales Arcoiris que faltaban? _ preguntó la mujer mientras seguía manejando la bola de cristal negra.
_ No, lo lamentamos mucho Reina Beryl, pero un extraño hombre se nos cruzó en el camino _ dijo Kunzite haciendo una reverencia a la mujer de nombre
Reina Beryl.
_ ¿Qué querés decir con eso Kunzite? _ preguntó algo molesta la Reina Beryl.
_ Kunzite... era un tonto humano, no sé por qué tuvimos que huir _ dijo Zoisite reprochando.
_ No Zoisite, ese no esa un humano ordinario. Estoy seguro de haber visto un hombre de esa apariencia antes, no recuerdo en dónde, pero sé que no es
nada bueno. Reina Beryl, creo que tenemos un nuevo enemigo y es aún más peligroso que las Sailor Soldiers _ dijo Kunzite bastante tenso.
_ Eso no es lo que me interesa ¡rápido! ¡consigan el Cristal de Plata! ¡no toleraré más fallas! _ dijo la Reina Beryl demandante.
_ Sí _ dijeron Zoisite y Kunzite haciendo reverencia a su reina.
Zoisite apenas miraba a su compañero Kunzite y lo notaba muy tenso.
Mientras, en la casa de Usagi, agarró el teléfono inalámbrico y se lo llevó a su habitación para hablar en privado con su amiga Rei. Marcó el teléfono y llamó.
_ ¿Hola? _
_ ¡Hola Rei! ¡soy yo! ¡Usagi! _
_ ¡Ah! ¡Usagi! ¡qué bueno que llamaste! ¡creí que ibas a olvidarte! _
_ No, es que mi mamá me avisó recién _
_ Bueno no importa... tengo que comentarte algo muy importante a vos y a Luna que sucedió cuando ustedes se fueron _
_ ¿Algo importante? ¿y qué es? _ preguntó Usagi.
_ ¡Por favor Usagi! Tenemos que encontrarnos todas las chicas en el parque central, no es algo que se pueda contar por teléfono _
_ De acuerdo, iremos inmediatamente para allá _
Usagi y Luna salieron de la casa inmediatamente sin llamar la atención de sus padres y de su hermano.
En quince minutos se habían encontrado las cinco chicas y Artemis y Luna en el parque central.
_ ¡Por fin estamos todas reunidas! _ dijo Rei.
_ ¿Qué es eso que tenés que contarnos Rei? _ preguntó Makoto.
_ Sí ¿qué fue lo que pasó cuando nos fuimos? _ preguntó Minako.
_ Sentí dos presencias malignas _ dijo esta.
_ ¿Dos presencias malignas? ¿por qué no nos llamaste? _ preguntó Ami _ podríamos haber ido a investigar _
_ ¿Acaso esas presencias eran del centro de la ciudad de Tokio? _ preguntó Usagi.
Todas parecieron sorprenderse por la pregunta de Usagi, Luna la miraba atentamente.
Rei asintió con la cabeza dando una respuesta afirmativa.
_ Si eran dos presencias malignas... _ dijo Minako.
_ Probablemente se trataban de Zoisite y Kunzite _ dijo Ami.
_ Pero en las noticias mencionaron a cuatro personas extrañas _ dijo Usagi.
_ Sí y puedo asegurar que una de ellas poseía una energía que nunca en mi vida había sentido _ dijo Rei.
Todas miraron atentamente hacia Rei.
_ ¿Qué-qué querés decir Rei? _ preguntó Minako.
_ Además de las dos presencias malignas a la cuales nosotros deducimos como Zoisite y Kunzite había una más, esta era una poderosa energía, pero no
parecía tener intenciones malignas, aún así, nunca la había sentido, estoy segura que ese individuo debe ser muy poderoso _ dijo Rei.
_ ¿Será un nuevo enemigo? _ preguntó Makoto.
_ No estamos seguras _ dijo Ami.
_ ¿Y quién habrá sido el otro? _ preguntó Usagi detectando que sólo mencionaron a tres de las cuatro extrañas personas.
Todas se quedaron pensativas.
_ Por mis deducciones, es obvio que Zoisite y Kunzite lo único que buscan son los Cristales Arcoiris que Tuxido Mask posee _ dijo Ami.
_ ¿Creen que Tuxido Mask haya estado ahí? _ preguntó Makoto.
_ Pero la última vez que apareció Tuxido Mask estaba gravemente herido _ dijo Ami.
Usagi pareció exaltarse al pensar que quizás le sucedió algo malo a su héroe enamorado que además como había dicho su compañera, él estaba gravemente
herido.
_ Pero ¿y quién habrá sido aquel guerrero poderoso que menciona Rei? _ preguntó Minako.
_ No sé por qué chicas... _ dijo Artemis _ pero tengo un mal presentimiento sobre esto. _
Todas permanecieron en silencio muy preocupadas.
Usagi y Luna ya habían vuelto a su casa y se retiraron para la habitación para dormir.
Usagi se puso su pijama rosado enterizo de invierno y se soltó su largo cabello que llegaba casi hasta los tobillos.
_ A propósito Usagi _ interrumpió Luna antes que Usagi se durmiera _ ¿a quién pensás traer a tu hogar como guardaespaldas? Porque no creo que conozcas
a alguien con esas características _
Pero el intento de Luna fue en vano. Usagi ya estaba dormida, o por lo menos se hizo la dormida porque quiso evitar ese tema.
¡Lo lamento Luna! Pero no puedo decirte quién será el nuevo guardaespaldas de nuestro hogar. Tan sólo no quiero levantar sospechas de lo
hablado hoy. Estoy segura que ese muchacho posee lo necesario para ser el perfecto guardaespaldas de nuestro hogar. No sé aún lo que
pretende mi padre, pero le conseguiré el mejor guardaespaldas y estoy segura que ese chico lo hará perfectamente.
Aún así las chicas quizás tengan razón... no sabemos qué pretende realmente, y es obvio que no es un ser humano ordinario, más allá de sus
grandes habilidades como peleador, no sabemos si no se trata de un nuevo comandante del Dark Kingdom.
Aún así... no puedo entender por qué no dejo de pensar en aquel momento que me cargó levantándome del suelo. Tengo que admitir que
realmente me sorprendió, aunque no sé si esa es suficiente razón para decir que será un perfecto guardaespaldas. Pero mantendré en secreto
este plan hasta que logre hacer que ese muchacho entre al hogar de los Tsukino.















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